Universo 25. Silvia Veloso

Entre 1968 y 1972, el et√≥logo John Calhoun realiz√≥ una serie de experimentos para estudiar la evoluci√≥n de las relaciones sociales y el comportamiento animal en colonias impactadas por la superpoblaci√≥n.¬†Calhoun hab√≠a comenzado estos estudios con ratones a finales de los a√Īos 50 en el Instituto Nacional de Salud Mental de Estados Unidos y con estas experiencias¬†pretend√≠a observar los efectos que la¬†presi√≥n demogr√°fica ejerce sobre la conducta social de un colectivo de individuos.¬†Para sus estudios, Calhoun prepar√≥ un ecosistema ideal, un para√≠so para el buen vivir en el que los ratones no tendr√≠an nada por lo que preocuparse.¬†El h√°bitat de observaci√≥n que ide√≥ para el experimento ten√≠a seis metros cuadrados, alimento y agua siempre disponibles, temperatura agradable y constante, √≥ptimas condiciones de higiene,¬†ausencia de depredadores, cubiles de cr√≠a y material para acondicionar sus nidos. El espacio pod√≠a albergar una poblaci√≥n de hasta 3 mil individuos. Calhoun inici√≥ el experimento introduciendo en este ed√©n ut√≥pico cuatro parejas de ratones j√≥venes, un grupo de Adanes y Evas seleccionados por sus caracter√≠sticas y calidad gen√©tica.¬†Los resultados que obtuvo fueron perturbadores.

‚ÄúEn este pa√≠s pasan cosas que no se saben.¬†Cosas que cuando se saben, dan verg√ľenza.¬†Aqu√≠ en Holstebro llevamos un mes enterrando animales, millones.¬†Los visones ten√≠an una mutaci√≥n del virus y hubo que sacrificarlos.¬†Millones, millones, enterramos millones, nosotros, los del servicio de limpieza de Holstebro, pero eran demasiados y tuvo que venir personal de ciudades vecinas para ayudar.¬†No se puede imaginar la cantidad de cad√°veres.¬†Llegaban en camiones, uno tras otro, y de ah√≠ los tir√°bamos a las zanjas.¬†Nos entregaron equipamiento especial, trabajamos cubiertos de arriba abajo como los m√©dicos.¬†Aun as√≠ hay una buena cantidad de compa√Īeros contagiados, dos en la UTI.¬†Esto de nuevo est√° fuera de control, nos volver√°n a encerrar en casa y no s√© si podremos soportarlo una segunda vez. Le√≠ que incluso despu√©s de muertos el virus se les queda impregnado en la piel, y eran muchos, se han sacrificado millones,¬†todos los visones se infectaron porque los tienen en esas granjas amontonados en jaulas donde apenas se pueden mover.¬†Vino un bi√≥logo del ministerio y dijo que hab√≠a que cavar las zanjas y enterrarlos por lo menos a metro y medio de profundidad.¬†Eso hicimos. Despu√©s echamos la cal y la c√°ustica.¬†Era muy impresionante ver tanto animal muerto.¬†Pero lo peor fue despu√©s. Pas√© un d√≠a entero sin parar de vomitar.¬†El martes pasado llegamos a la zona de trabajo y nos encontramos que el campo entero estaba cubierto de cuerpos en descomposici√≥n.¬†No puede imaginarse el espect√°culo macabro.¬†Y el olor. Escuch√© al bi√≥logo del ministerio decir que era por la cantidad de cad√°veres,¬†que eran tantos los cuerpos amontonados en las zanjas que los gases que emit√≠an al descomponerse hinchaban y expand√≠an a los animales de tal forma que explotaban y con tanta presi√≥n bajo tierra terminaron por¬†reventar las fosas. Se salieron de las tumbas y quedaron esparcidos por todas partes.¬†Un campo de zombis, eso es ahora, contaminando la tierra y el ambiente, ¬°nos pueden contagiar hasta el agua!¬†El espect√°culo es macabro y el esc√°ndalo monumental.¬†Por cosas as√≠ caen gobiernos.¬†Vamos por el mundo con un doble discurso asqueroso. Pa√≠s ejemplar siendo el mayor exportador de pieles de lujo del planeta.¬†Qu√© negocio repugnante, criar animales en esas condiciones espantosas para fabricar abrigos y pesta√Īas postizas en China. Cosas que pasan en este pa√≠s y no se saben y cuando se saben, dan verg√ľenza‚ÄĚ. Michael M. Empleado de los servicios de limpieza de Holstebro, Dinamarca.¬†Noviembre de 2020.

Durante los primeros cien d√≠as, per√≠odo que Calhoun denomin√≥ de adaptaci√≥n, los ratones se dedicaron a marcar sus territorios y a construir sus nidos. A lo largo de los siguientes 250 d√≠as, en esas condiciones ideales en las que el √ļnico l√≠mite era el espacio, la tasa de reproducci√≥n experiment√≥ un aumento exponencial en el que la poblaci√≥n duplicaba su tama√Īo cada 60 d√≠as. A partir de esa explosi√≥n demogr√°fica Calhoun empieza a percibir los primeros s√≠ntomas an√≥malos. Le llam√≥ particularmente la atenci√≥n que el uso de los recursos, disponibles de id√©ntica forma en todas las unidades del h√°bitat, comenzara a tornarse inequitativo y desigual. A medida que la poblaci√≥n aumentaba, Calhoun observ√≥ que en algunas zonas se produc√≠a sin motivo aparente una mayor concentraci√≥n de individuos que por el mero hecho de la convivencia masificada consum√≠an sin necesidad m√°s agua y comida.

La ingenier√≠a social como conjunto de t√©cnicas para obtener informaci√≥n o influir y manipular a gran escala las actitudes, relaciones y comportamiento de la sociedad¬†de forma que √©sta adopte la visi√≥n que se quiere implantar, puede ser un concepto relativamente nuevo, pero la pr√°ctica es antigua. En su aspecto negativo, ingenier√≠a social fue la expulsi√≥n de los jud√≠os de Inglaterra, Francia o Espa√Īa durante el siglo XV. El programa homicida de superioridad racial conducido por los nazis, la creaci√≥n del nuevo soviet, el gran salto adelante chino o las pol√≠ticas de esterilizaci√≥n aplicadas a determinadas etnias o grupos culturales en varias regiones del planeta. Miedo, coerci√≥n y propaganda han sido herramientas tradicionales de manipulaci√≥n. Hoy, a trav√©s de los medios digitales, con su capacidad de lectura de datos y de adaptar y crear mensajes y est√≠mulos espec√≠ficos para cada individuo, las t√©cnicas son m√°s sutiles, pueden prescindir del miedo y la coerci√≥n y hacer pasar una idea o decisi√≥n implantada en el sujeto por una idea o decisi√≥n propia. En la l√≥gica algor√≠tmica, somos espectros. Un pu√Īado de emociones maleables transformadas en datos estad√≠sticos susceptibles de ser influenciadas y dirigidas por est√≠mulos correctos y adecuados.

Un tercer per√≠odo en el experimento de Calhoun se denomin√≥ como fase de equilibrio, porque en los 300 d√≠as siguientes la colonia redujo su crecimiento exponencial y la poblaci√≥n tendi√≥ a estabilizarse. Sin embargo, Calhoun percibi√≥ que las generaciones m√°s j√≥venes se inhib√≠an de interactuar con el resto de los individuos. Sus observaciones lo llevaron a concluir que el aislamiento era debido a que gran parte del espacio se encontraba ya ocupado y socialmente definido por las generaciones precedentes. Al mismo tiempo, comportamientos inusuales de violencia comenzaron tambi√©n a manifestarse entre los excluidos, cuando los grupos de ratones j√≥venes que intentaban integrarse a las din√°micas sociales eran rechazados. La falta de rol en el entramado social provoc√≥ un aumento de la agresividad y multiplic√≥ los episodios violentos. Pero otros ratones j√≥venes mostraron un comportamiento diferente. Alejados de las bandas de matones se dedicaban √ļnicamente a comer, a dormir y a acicalarse. Evad√≠an las peleas, ignoraban el sexo y el apareamiento y nunca interactuaban con el resto de la colonia. Dedicados por completo a s√≠ mismos, no respond√≠an a ning√ļn tipo de est√≠mulo. Con el cuerpo en buena forma y con la mirada sagaz y alerta parec√≠an inquisitivos e inteligentes, pero en realidad eran mental y socialmente muy est√ļpidos. A este grupo de eg√≥latras narcisistas Calhoun los denomin√≥ ‚Äúthe beautiful ones‚ÄĚ.

Los estudios de Calhoun se inscriben en el ambiente de preocupaci√≥n que inquietaba a la comunidad cient√≠fica y pol√≠tica a finales de la d√©cada del sesenta. Los riesgos para la sobrevivencia humana que pronosticaban las alarmantes proyecciones de crecimiento de la poblaci√≥n ‚Äďpara la primera d√©cada del siglo XXI preve√≠an un colapso total de los recursos‚Äď, llev√≥ a la adopci√≥n de programas tan dr√°sticos como la pol√≠tica del √ļnico hijo impuesta por China en 1979. El quiebre del equilibrio inter sexos que hoy vive el pa√≠s es una de las graves consecuencias de la aplicaci√≥n de visiones proyectistas de aquel momento hist√≥rico. As√≠ tambi√©n, cuando el presente se pensaba cincuenta a√Īos atr√°s, cient√≠ficos como el fisi√≥logo Rodr√≠guez Delgado escrib√≠an: ‚ÄúAl planear el futuro del hombre habr√° que tener en cuenta las metas ya alcanzadas, o a punto de serlo, incluyendo la creciente simbiosis hombre-m√°quina. El hombre del futuro ser√° muy distinto del actual y habr√° que facilitarle su adaptaci√≥n biol√≥gica a un nuevo estado civilizado, supermecanizado y universalista, y especialmente, habr√° que guiar su desarrollo mental‚ÄĚ. El presente no es un pop up fortuito y espont√°neo, no siempre vemos y con frecuencia olvidamos hasta d√≥nde llegan bajo tierra sus ra√≠ces.

‚ÄúYo no vuelvo a B√©rgamo, de ninguna manera. No estudi√© enfermer√≠a para tener que decidir qui√©n vive o muere. Una cosa es que se te muera un paciente habiendo hecho lo posible y otra decidir a qui√©n se atiende con todos los recursos para intentar salvarlo y a qui√©n no. Llegaban contagiados a raudales, la mayor√≠a en muy malas condiciones. Al ver a los m√©dicos se les llenaban los ojos de confianza, de esperanza, pensando que estaban en buenas manos y que los profesionales los √≠bamos a curar. Es dif√≠cil imaginarse esas miradas cuando no se trabaja en salud. Lo das todo por la esperanza que asoma a los ojos de los enfermos, por su confianza en ti. Nosotros los traicionamos. Lleg√≥ un momento en que tuvimos que empezar a decidir sobre la vida y la muerte. Y yo para eso no me hice enfermera. Pas√≥ lo que pas√≥ y seis meses despu√©s volvemos a lo mismo. Ahora estoy en casa de mis padres, en Treviglio, sin trabajo. Pero a B√©rgamo no vuelvo‚ÄĚ. Francesca C. Enfermera. Lombard√≠a, Italia. Noviembre de 2020.

El cuarto y √ļltimo per√≠odo del experimento fue denominado por Calhoun como fase de muerte, un proceso que llev√≥ a la colonia a la extinci√≥n. Aunque la utop√≠a proyectada para los roedores era capaz de albergar hasta 3 mil individuos, cuando en el d√≠a 560 el n√ļmero lleg√≥ a los 2.200 ratones, la poblaci√≥n comenz√≥ a declinar. En el transcurso de la fase de equilibrio a la de muerte, a pesar de que la ocupaci√≥n masificada del espacio los empujaba a mantener contacto estrecho y permanente, los animales dejaron casi por completo de interactuar unos con otros. Para Calhoun, estas patolog√≠as sociales en masa atend√≠an a la imposibilidad de los ratones de poder relacionarse de forma efectiva y coherente con una cantidad tan grande de otros individuos. La cuarta fase fue la m√°s larga del experimento, una espiral de declive que dur√≥ aproximadamente mil d√≠as. Los episodios de violencia continuaron multiplic√°ndose y se tornaron patr√≥n com√ļn. La agresividad y autoexclusi√≥n social y sexual de gran parte de los machos impact√≥ en los niveles y ciclos de fertilidad de las hembras y consecuentemente en la tasa de reproducci√≥n. Entre la poblaci√≥n femenina aument√≥ la reabsorci√≥n de fetos y el acostumbrado comportamiento de cuidado maternal de las cr√≠as comenz√≥ a enrarecerse. El h√°bito de marcar y definir territorios abandonado por los machos fue tomado por las hembras que, atareadas y estresadas por estas actividades ,disminuyeron el tiempo dedicado a la crianza y foment√≥ el abandono de todo o parte de sus camadas, lleg√°ndose a dar casos de canibalismo. La suma de todas estas circunstancias elevaron las tasas de mortalidad de las nuevas generaciones y condujeron al paulatino declive de la cantidad de individuos. En el d√≠a 920 se registr√≥ la √ļltima concepci√≥n conocida que tuvo lugar en la colonia. Hacia el d√≠a 1500, la poblaci√≥n colaps√≥ y se extingui√≥ por completo.

‚ÄúA ver, ya lo hemos discutido muchas veces, como lo de la mascarilla. No pon√©rsela, ¬Ņes rebeld√≠a o estupidez? Y pon√©rsela, ¬Ņprudencia o sumisi√≥n? Pues lo mismo con esto del 6 o 10 personas para las fiestas. Llevamos haciendo listas, saca y pon, saca y pon dos semanas. Ni tu familia ni la m√≠a, lo echamos a suertes o hacemos un sorteo y quien queda qued√≥. Basta de estupideces. O nos quedamos en casa y se acab√≥ esta vaina y este espect√°culo de terrorismo dom√©stico. Esto se cae a pedazos y en todas partes nos tienen discutiendo y entretenidos como borregos haciendo listas y quinielas, calzando invitados de mesa como en las bodas. A m√≠ no me pescan en el atasco que se va a montar despu√©s de la cena cuando todos salgan corriendo con el langostino atravesado en la garganta por el toque de queda. Parecemos idiotas. Vacuna contra la estupidez nos tendr√≠an que inyectar. Mira, mejor te vas donde quieras, te libero mi cupo y yo me quedo en casa feliz de no tener que aguantar a tu madre‚ÄĚ. Escena costumbrista. Semanas previas a la Navidad de 2020.

Los experimentos que Calhoun llev√≥ a cabo a lo largo de los veinte a√Īos que dedic√≥ al estudio de los efectos que la presi√≥n demogr√°fica ejerce sobre la conducta social de un colectivo de individuos, obtuvieron los mismos resultados. Todos los espacios ut√≥picos creados para sus investigaciones terminaron en avernos de extinci√≥n. El conocido como Universo 25 fue el m√°s influyente de ellos. A partir del invariable colapso que sufr√≠an las colonias expuestas a superpoblaci√≥n, Calhoun desarroll√≥ el t√©rmino ‚Äė‚ÄĚdrenaje conductual‚ÄĚ, concepto que en 1962 defini√≥ como el conjunto de patolog√≠as de alienaci√≥n del comportamiento causadas por la presi√≥n y el estr√©s demogr√°fico que provocan una primera muerte espiritual y social que antecede a la muerte f√≠sica del sujeto y finalmente conduce a la aniquilaci√≥n del colectivo.

Octubre sorprendi√≥ a Jap√≥n con 2.153 suicidios, m√°s v√≠ctimas que muertes por Covid en todo lo que va de a√Īo desde que se inici√≥ la pandemia. El deterioro de la salud mental y el incremento de la violencia intrafamiliar se han disparado durante los √ļltimos meses y el desempleo entre los j√≥venes toma ya proporciones de crisis globalizada. Problema que condiciona a una o dos generaciones a la inestabilidad, a la exclusi√≥n y al precariado y a las que les resultar√° dif√≠cil proyectarse. J√≥venes nativos digitales a su vez estigmatizados como analfabetos funcionales, incapaces de entender o discernir cr√≠ticamente lo que leen. M√°s que dar lecciones, sorprendernos o espantarnos, deber√≠amos pensar d√≥nde y en qu√© fallamos las generaciones precedentes para dejarles como legado esa pobre herencia. Este a√Īo nos ha robado a todos, pero a los j√≥venes mucho m√°s.

El encierro al que ha obligado y a√ļn obliga la pandemia puede ser nuestra versi√≥n particular de un Universo 25 invertido, de agotamiento por des-socializaci√≥n, calles vac√≠as, desempleo y exclusi√≥n, ausencia de contacto. En el tr√°nsito del inconsciente colectivo al ego colectivo digital, la arrogancia intelectual y la rigidez ideol√≥gica son parte del ruido y de la filosof√≠a medi√°tica como reclamo de marketing. Explicadores y explicaciones para explicarnos, como los curas, los mandamientos que iluminan las nuevas catequesis y los salmos que debemos recitar y repetir. La aceptaci√≥n de la simbiosis del espacio interior y exterior en el mundo que se vive a trav√©s de las pantallas. Adecuarse a la censura y a los likes como reductos binarios de expresi√≥n de l√≥gica fascista, y a las ideas como productos de vitrina acechando nuestras porosas emociones. Resistir al colapso de la raz√≥n pol√≠tica en favor de higienistas y populismos fan√°ticos con sus promesas de soluciones simples a los problemas complejos de una sociedad en tr√°nsito fragilizada ante la incertidumbre que asume la seguridad como transacci√≥n y resigna la privacidad como moneda de cambio.

Los experimentos de Calhoun lo llevaron al mismo callejón sin salida, a la desoladora conclusión de la inviabilidad de la utopía, a la inexorable decadencia del edén pleno de recursos. Todo sistema tiene sus grietas. Fisuras por las que se cuelan oportunidades y amenazas. No somos ratones. Y por no serlo decidimos sobre la vida o la muerte, sacrificamos a los visones a los que contagiamos o nos aturdimos haciendo listas para organizar las fiestas con 6 o 10 personas. Esas ficciones condensan en anécdota miles de titulares sorprendentes que en estos días viajan por la red. Hoy nos avisan que de nuevo hay que volver a las trincheras. Si usted sobrevive a la presión y al momentum, será más que un sobreviviente, es sobrenatural, considérese un highlander. La resiliencia nos ha traído hasta aquí. Somos capaces de navegar entre la metafísica y la sofisticada realidad de un clavo, y más allá de las vacunas, nuestras herramientas también consisten en saber que en el jardín no somos extranjeros.

 

+ Silvia Veloso (C√°diz, Espa√Īa 1966). Es autora de los libros Sistema en caos y M√°quina: la educaci√≥n sentimental de la inteligencia artificial‚Äô (2003, finalista del Premio Macedonio Palomino, M√©xico, 2007) y El minuto americano (2009). Algunos de sus textos aparecen en la compilaci√≥n Guti√©rrez de A. Braithwaite (2005) y Pzrnk: Alejandra, nenhuma palavra bastar√° para nos curar, ensayo y traducci√≥n al portugu√©s de poemas de Alejandra Pizarnik, Instituto Interdisciplinar de Leitura ‚ÄďC√°tedra UNESCO PUC, Rio de Janeiro (2014). En 2017, el proyecto ‚ÄėRelato de los muros‚Äô fue exhibido en forma de instalaci√≥n en la XX Bienal de Arquitectura (Valpara√≠so, Chile). Socia de Barbarie, pensar con otros.