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¿Por qué no a los chinos?. Josefina González

El mismo día que aprendí a mover las orejas, visité por última vez al Manuel. Después dejamos de vernos no sé por qué. Pienso a veces que porque su mamá hablaba siempre de los chinos como si fueran el gran problema del mundo y eso me molestaba. Hablaba mucho en general. También una vez me […]

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Todos los caballos juntos y ella sola. Josefina González

Hace poco escuché a alguien decir que cuando uno se pone un calcetín al revés, el que usa el calcetín es el universo entero menos el pie de uno. Cuando lo escuché me acordé de una amiga que se llamaba Montserrat y que siempre usaba los calcetines al revés porque decía que le molestaban las […]

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Encomio a González. Matías Correa

«Un certero golpe hizo volar la mandíbula. Alguien comenzó a reírse y contagió a los demás. Lo desvistieron. Con martillos trabajaban en las rodillas y en el resto de las piernas. También en los brazos. Todo se hacía con golpes secos, precisos. Los huesos quebrados se depositaban en un basurero que sostenía Ulloa. La cadera […]

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Recreación de los hechos. Silvia Veloso

Roma, 1978 Las pupilas de Maciel se contraen mientras uno de sus legionarios le retira la aguja del brazo. Es joven y angelical, dócil y delicado como un corderillo. Sabe lo que tiene que hacer, y lo hace muy bien, con una devoción que conmueve. Cuando la morfina entorne sus párpados, el novicio lo elevará […]

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Cantos ebrios en el bosque de bambú. Ruan-Ji

Selección y traducción al español de Ricardo Vivallo. Poemas extraídos del libro “170 poemas chinos”, de Arthur Waley.   Las tórtolas se arriman a los árboles de mi patio, el fénix deambula entre nubes sin rumbo. ¿Cómo podrían ellos ver a esa ave solitaria que vuela tan alto batiendo las alas sin compañía? La muerte […]

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Hasta siempre Blancanieves. Josefina González

Como si el 11 de septiembre no fuera lo suficiente macabro para mí, para nosotros, ese día se suicidó el Hernán. Se acabó una parte de nuestro mundo y yo, que lloro en promedio día por medio cuando estoy emocionalmente estable, me demoré casi cuatro días en ponerme a llorar. Con el Hernán nos hicimos […]