La certeza de la mirada:聽Conversaci贸n con Mauricio Valenzuela. Patricio Salinas

+ Fotos de Mauricio Valenzuela, de la聽serie Niebla (1980-1983).

Salvo para un reducido grupo de conocedores de la fotograf铆a chilena, hasta hace poco la obra de Mauricio Valenzuela (67) era an贸nima. Sin embargo, su nombre ahora est谩 presente en los circuitos internacionales, desde que la editorial La Visita public贸 su obra Niebla y se la ofreci贸 a la prestigiosa editorial Dalpine, de que Horacio Fern谩ndez 聽lo incorporara en la antolog铆a Fotolibro latinoamericano, y de que m谩s tarde el brit谩nico Martin Parr se interesara por sus fotos de 1983. Recientemente realiz贸 una muestra junto a Mario Fonseca en Austin / Desmond Fine Art, 聽en Londres, y ahora est谩 exhibiendo, junto a otros cinco fot贸grafo chilenos, en el Festival de fotograf铆a de Landskrona, Suecia.

Valenzuela se transforma en una especie de Zeitgeist, en un esp铆ritu del tiempo. La atm贸sfera de un Santiago gris, oscuro y triste de la d茅cada de los a帽os 80, el clima de abrumadora desesperaci贸n y opresi贸n que pesaba sobre los habitantes de la gran urbe durante la dictadura militar. Las lecturas de sus im谩genes pueden tener varias interpretaciones o capas que cubren a otras m谩s ocultas y que nos develan el Santiago como era entonces, en su cotidianidad.

En un estilo documental personalizado, registrado con c谩mara de formato 35 mm 鈥搎ue permite mimetizar al fot贸grafo en la escena de la ciudad鈥, muestra su predilecci贸n por atm贸sferas y copias oscuras . 聽El trabajo de Valenzuela ha sido situado 鈥渟obre un territorio de vocaci贸n l铆rica y existencialista, que se mueve entre un documentalismo asc茅tico y unas construcciones aleg贸ricas cargadas de simbolismo鈥.

驴Con qu茅 tipo de fot贸grafos sientes afinidad? 驴Con los que salen a 鈥渃azar鈥 la imagen porque piensan que est谩 all铆, o los que buscan el 鈥渋nstante decisivo鈥? 鈥搇e pregunto mientras observo que en un rinc贸n, en una de las paredes de su estudio, hay pegadas unas p谩ginas de revistas ya viejas y algo amarillas, con im谩genes de Sergio Larra铆n y Robert Frank.

-隆Noooo! Nada de eso. No adscribo a ning煤n tipo de fotograf铆a por recetas o por escuelas. 聽La fotograf铆a nunca la he tomado como medio de comunicaci贸n. Siempre ha sido una herramienta para resolver dilemas, ecuaciones en mi vida, en mi vida cotidiana, la vida gen茅rica y pol铆tica. A trav茅s de la fotograf铆a busco reflexionar, busco una soluci贸n. Mis fotos no son oscuras porque yo persiga un estilo, son oscuras porque las preguntas que me formulo provienen de lo s贸rdido y oscuro: una dictadura, un per铆odo gris. Si te formulas preguntas en torno a esto, obviamente no vas hacer fotos al estilo Disney.

Sin embargo, mucho de lo que presentas en Landskrona, est谩 dominado por el 聽color.

-Como todas las cosas que me pasan, el color es de casualidad. La c谩mara Fuji la miraba solo por el visor, para evitar gastar bater铆a con la pantalla. Me marchaba a la Estaci贸n Central y fotografiaba en blanco y negro, pensaba yo. Pero al abrir las fotos en el Photoshop me di cuenta que estaban en color鈥 De todas esas, tomadas en color, rescat茅 alrededor de 15 im谩genes. El resto estaban pensadas en blanco y negro y las dej茅 as铆. Esas 15 casualidades, que llam茅 Estaci贸n Central, est谩n expuestas en Suecia.

Fotografiaste otro Santiago.

-Tom茅 la gente ocupada con sus m贸viles, cada uno en lo suyo, transitando en direcciones opuestas. Lo 煤nico que los une, adem谩s de la ropa, es el hecho de comprar. El sistema se los ha comido. No tienen idea lo que es una central de trabajadores, no saben el significado de la palabra solidaridad. Yo pertenezco a otra 茅poca. Pertenezco a la clase pobre, que est谩 obligada a vender su fuerza de trabajo, he tenido siempre que trabajar para 鈥減arar la olla鈥, para educar a mis hijos y para cubrir los costos del tratamiento de la enfermedad de mi pareja. 聽No pertenezco a esa especie que se puede dar el gusto de decir 鈥渆se trabajo no lo hago鈥. Prefiero hacer el trabajo aunque sea mal pagado, no tengo otra alternativa.

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El poeta Claudio Bertoni comenta en la presentaci贸n del primer n煤mero de la colecci贸n Ediciones Econ贸micas de la Fotograf铆a Chilena, en 1983: 鈥淢auricio me mostr贸 las fotograf铆as que aparecen aqu铆: son extra fomes, ciegas, mudas, niponas y poco espectaculares. Fotograf铆as 鈥揷omo dice Enrique Lihn refiri茅ndose a la pintura de E. Hopper鈥 de una 鈥渁usencia de acontecimiento鈥 (H.B. Bresson toma una fotograf铆a cuando pasa algo. Mauricio 鈥揷omo Bill Zulpo Dane y Jaime Goycolea鈥 toman una cuando no pasa nada)鈥.

Sin embargo, justo all铆, en el llamado 鈥渘o acontecer鈥 est谩 la esencia del lenguaje fotogr谩fico de Valenzuela. 聽No es necesario tener conocimientos de an谩lisis semi贸tico para entender que cualquier representaci贸n, tambi茅n la representaci贸n fotogr谩fica, solo construye una imagen-idea de lo real. Como bien se帽ala Joan Fontcuberta 鈥揺n 1977, en su trabajo La c谩mara de Pandora鈥: 鈥淗oy tomar una foto ya no implica tanto un registro de un acontecimiento como una parte sustancial del mismo acontecimiento. Acontecimiento y registro fotogr谩fico se funden. Aplicando la interpretaci贸n indexial de la fotograf铆a pens谩bamos que algo del referente se incrustaba en la fotograf铆a; pues ahora hemos de pensar lo contrario: es algo de la fotograf铆a lo que se incrusta en el referente. Ya no existen hechos desprovistos de imagen ni la documentaci贸n y transmisi贸n del documento y transmisi贸n del documento gr谩fico son fases indisociables del mismo suceso鈥.

Mientras los fot贸grafos en los a帽os 80-90 鈥渃azaban鈥 las im谩genes de los acontecimientos en la calle, de protestas y enfrentamientos, o de figuras ex贸ticas o consideradas outsiders, Valenzuela no se mov铆a聽mucho m谩s lejos del barrio donde viv铆a y vive, en el casco antiguo de Santiago. Despu茅s de dejar a su hijo en la escuela, caminaba por una ciudad espesa, descuidada, cerca del Mapocho, donde la vida cotidiana ten铆a su pulso y energ铆a. Las composiciones en sus im谩genes no son convencionales, podemos observar personajes an贸nimos que se apresuran por desaparecer fuera de plano. Valenzuela confiaba en fundir en el acto fotogr谩fico la certeza de su mirada con sus reflexiones. Libera a la fotograf铆a de su funci贸n de registro inequ铆voco, para transformarla en un veh铆culo de experiencias vividas que quieren ser m谩s que descritas, recreadas en el lector visual.

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Durante muchos a帽os trabajaste como fot贸grafo de publicidad y de editoriales; m谩s bien, fuiste conocido por ello.

隆Cierto! 聽Del 87 al 90 hice sociales. Vanidades. Cosmopolitan. Marie Claire, Elle. Fui hasta al Festival de Vi帽a 隆Ten铆a que hacerla todas! Del a帽o 90 al 2000 hice moda. Pero all铆 yo era el fot贸grafo rasca. Nunca fui fot贸grafo estrella. Me llamaban porque trabajaba muy r谩pido, la hac铆a corta con los modelos. Desde el a帽o 2000 hasta el a帽o 2016, cuando tuve que internar a mi pareja Teresa, que padece de alzheimer, trabaj茅 en fotograf铆a de cat谩logo. Nunca los profesionales de las revistas en que trabaj茅 vinieron a visitarme a mi casa. Les gustaba tener un conocido que viviera en la marginalidad鈥. Todo mi entorno publicitario nunca supo que yo ten铆a una obra autoral. Pensaban que mi trabajo 鈥渁rt铆stico鈥 era lo que yo les entregaba a ellos, para sus cat谩logos. Finalmente fui capaz de renunciar a la publicidad. Hab铆a llegado a la conclusi贸n de que no se puede conjugar el idioma de la publicidad con el 聽idioma de la fotograf铆a de autor. Es muy distinto. Yo dir铆a que es opuesto.

Y tus trabajos de los a帽os 80 quedaron olvidados 驴C贸mo fue el redescubrimiento de ese material?

– En verdad, nunca existi贸 ese proceso, nunca abandon茅 ese material. Pero qued贸 en cajas y se perdieron muchos negativos. He tenido que, en algunos casos, fotografiar algunas copias viejas y en malas condiciones, para obtener un negativo. Fue despu茅s de la publicaci贸n de Ediciones Econ贸micas, un proyecto liderado por el fot贸grafo y psiquiatra Felipe Riob贸, donde apenas se lograron concretar tres n煤meros: Paz Err谩zuriz, Luis Weinstein y yo. Son ediciones muy sencillas, en papel ordinario, estenciladas, en ediciones de apenas 50 n煤meros. Luego de ello vino un largo periodo de silencio, hasta que un colega de Alpes, Miguel 脕ngel Felipe, con ediciones La Visita, me invit贸 a participar en la edici贸n de un peque帽o libro bajo el nombre de Niebla (2011). Me vino como anillo al dedo, porque ellos pagaron la edici贸n. Era una condici贸n b谩sica m铆a. Estaba dedicado a la docencia y todav铆a hac铆a peque帽os trabajos publicitarios, para pagar las cuentas b谩sicas de la casa.

Y m谩s tarde, Miguel 脕ngel Felipe llev贸 el libro Niebla a Espa帽a.

– 隆Si! Y luego fue incorporado a un cat谩logo de la publicaci贸n Dalpine. M谩s tarde apareci贸 en 聽el Fotolibro latinoamericano, la antolog铆a de Horacio Fern谩ndez. Y luego Martin Parr me compr贸 un ejemplar de Las Ediciones Econ贸micas de 1983. Alg煤n tiempo despu茅s aparecieron los franceses que me compraron mis primeras fotograf铆as y recientemente conoc铆 a Chantal Fabr茅s, que vive en Londres y que actualmente es mi agente y representante. Todo se ha dado m谩s bien por accidente, como siempre en mi vida.

驴Y que hiciste con el dinero de 聽las primeras ventas?

-驴Con las primeras ventas? Pagu茅 los costos del entierro de mi viejo, me compr茅 聽una impresora y c谩mara nueva. Nunca me hab铆a comprado una c谩mara nueva, solo para trabajar con mis proyectos 隆Todo un lujo! Zapatos nuevos no me voy a comprar, me cogotean en la esquina y los pierdo (risas).

Fotograf铆a del autor: Patricio Salinas

+ Mauricio Valenzuela (Santiago de Chile, 1951), fot贸grafo con formaci贸n acad茅mica en artes visuales violentamente interrumpida el 11 de septiembre de 1973.聽Es autor de dos fotolibros m铆ticos e imprescindibles: “Mauricio Valenzuela” (Ediciones Econ贸micas de Fotograf铆a Chilena, 1983) y “La niebla” (Ediciones La Visita, 2011). Su obra se encuentra en importantes espacios culturales como el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sof铆a (Madrid, Espa帽a). M谩s de su obra aqu铆.聽Y aqu铆.
+ Patricio Salinas A.聽Periodista cultural, fot贸grafo, cr铆tico, curador. Trabaja entre Estocolmo, Barcelona y Santiago de Chile. Ha sido publicado en medios como Dagens Nyheter, Aftonbladet y ETC en Suecia; La Vanguardia en Barcelona; y Clar铆n en Buenos Aires, entre otros. Public贸 el libro Los 煤ltimos d铆as de Walter Benjamin con Saposcat.