Mujeres que toman (Cold War / Hiroshima mon amour). Katherine Hoch

Luego del trauma que signific贸 ver Roma no una, sino dos veces (me obligaron), tuve ganas de escribir sobre otra de pel铆cula que estuvo nominada al Oscar: Cold War. Pero, luego de sentir esas ganas, se me cruz贸 entremedio un film cl谩sico que se me aparec铆a una y otra vez a modo de maldici贸n gitana. 驴Cu谩l? Hiroshima mon amour. 驴Y en qu茅 se tradujo esto? En desgracia, porque fue imposible elegir.

Hiroshima mon amour (1959) basada en la novela de Marguerite Duras y dirigida por el franc茅s Alain Resnais, por un lado, y Cold War (2018) dirigida por el polaco Pawel Pawlikowski, por otro, tienen m谩s de un elemento en com煤n: ambas son pel铆culas que relatan historias amorosas en un contexto hist贸rico de posguerra. Ambas en blanco y negro. Y, lo fundamental, es que en ambas pel铆culas ocurre la misma acci贸n, que simboliza todo un movimiento cultural: vemos a personajes femeninos que se empinan botellas. Tanto Elle como Zula lo hacen.

Elle. Cada trago que toma, significa un desencadenamiento de聽 nuevas palabras, nuevas historias, en una atm贸sfera de confesi贸n con verborrea, emocionalidad y rapidez. 鈥溌u茅 joven fui una vez!鈥 dice Elle. El gesto de extra帽ar la juventud, parece ser la respuesta al miedo de la muerte, al miedo de dejar de hacer lo que realmente quiere hacer.

Zula. Encerrada en un ba帽o, ante la indiferencia del hombre que ama, empina con ardor la botella de vodka ruso. 鈥淢e matas, me das placer鈥, parece decir la mujer de Hiroshima, tambi茅n Zula. 鈥淢e matas, me das placer鈥 podr铆a fser una de esas canciones polacas cantadas por campesinos que aparecen durante los primeros minutos de la pel铆cula. Blanco y negro, caras desgastadas por oficios bruscos; ojos transparentes, rasgos angulosos.

Para empinar una botella hay que saber qui茅n eres y qu茅 quieres: eres una mujer, quieres alcohol, vino, vodka; en ese acto de tomar un objeto de vidrio que contiene l铆quido y levantarlo, hay un indicio y un peligro. Indicio de ritual, peligro de chorrear. Levantar una botella es como andar en bici por un parque y toparse con una manguera a mitad de camino: puedes pasar encima de ella como si nada, pero una peque帽a maniobra de desplazamiento mal ejecutada, puede terminar contigo en el suelo.

El 煤nico par谩metro que tengo para identificar si algo me gusta/remueve es si sigo pensando en eso despu茅s de d铆as y d铆as y d铆as; a veces, pasan semanas . Se transforma en un estado de compa帽铆a. No de recuerdo, de compa帽铆a. No se trata del pasado ni de la memoria, sino del presente.

脷ltimo estado de compa帽铆a: Paris, Texas, Hiroshima mon amour y ahora, Cold War. Quiz谩s en todas estas peli铆culas son las figuras femeninas las que se me quedan pegadas, como hostia en el paladar; o tal vez sean esas mujeres en sinton铆a con esos hombres, y sus gestos en ese mismo momento. Existe entonces, un di谩logo sutil, secreto y sincronizado entre Hiroshima y Cold War. Sobre todo mujeres que empinan botellas.

+ Katherine Hoch (Santiago, 1991). Estudi贸 Letras y Ciencias del Lenguaje. Ha participado del taller Poetizar y pensar de Nadia Prado (2017) y del taller Ensayo literario de Matias Rivas (2018). Actualmente es editora del colectivo Pant贸grafas, que indaga sobre la figura femenina en el cine.