“驴Qu茅 es lo que no ha ido bien?” Robert Graves

Adelanto de El para铆so universal de Robert Graves, ilustrado por Marcos S谩nchez.

Se le puede seguir la pista a la raza humana retrocediendo unos seis millones de a帽os hasta el hombre primitivo (impropiamente llamado homo oreobates o el 芦escalador de monta帽as禄)聽que se encontr贸 hace pocos fosilizado en un dep贸sito de lignito en Italia. Unos cuantos millones detr谩s de 茅l encontramos a otro antepasado: un lagarto de tres ojos que a煤n existe. Detr谩s suyo llegamos por fin a los or铆genes unicelulares que ni siquiera poseen variantes masculino-femeninos. Una pregunta muy interesante que se plantean los m谩s destacados cient铆ficos, historiadores y fil贸sofos, es c贸mo pueden detenerse los grandes cambios en las condiciones de vida terrestres causados por una 芦mecanarqu铆a禄 sin control, antes de que la raza humana sea exterminada. Los peligros se diagnostican f谩cilmente, pero 驴qui茅n tendr谩 el poder de corregirlos?

Puesto que estos peligros han sido introducidos sobre todo por los europeos, y puesto que la prehistoria europea est谩 basada directamente en los mitos griegos, el mejor enfoque a la pregunta qu茅 es lo que no ha ido bien es quiz谩 a trav茅s de dichos mitos. El mito de origen m谩s antiguo preservado por Plinio en su Historia Natural, por Homero en la Il铆ada y por Apolonio de Rodas en su Argon谩utica, hace que Eur铆nome (芦la que gobierna todo禄) sea responsable de la聽creaci贸n del mundo a partir del caos. En Los mitos griegos he reescrito la historia de la siguiente manera:

Al principio, Eur铆nome, diosa de todas las cosas, surgi贸 desnuda del Caos, pero no encontr贸 nada firme en qu茅 apoyar los pies y en consecuencia separ贸 el mar del firmamento y danz贸 solitaria sobre sus olas. Danz贸 hacia el sur y el viento que se levant贸 tras ella le pareci贸 algo nuevo e ins贸lito con que poder empezar su obra de creaci贸n. Se dio la vuelta y se apoder贸 de ese viento del norte, lo frot贸 entre sus manos y he aqu铆 que apareci贸 隆la gran serpiente Ofi贸n! Eur铆nome bail贸 para calentarse cada vez con m谩s desenfreno, hasta que Ofi贸n se sinti贸 lujurioso, se enrosc贸 alrededor de los miembros divinos y se ayunt贸 con la diosa. Ahora bien, el viento norte, llamado tambi茅n Boreas, fertiliza; por ello las yeguas vuelven con frecuencia sus cuartos traseros al viento y paren potros sin ayuda de un semental. As铆 fue como Eur铆nome qued贸 encinta.

Luego adopt贸 la forma de una paloma aclocada en las olas y a su debido tiempo puso el huevo universal. A petici贸n suya, Ofi贸n se enrosc贸 siete veces alrededor de este huevo hasta que el cascar贸n se dividi贸 en dos. De 茅l salieron todas las cosas que existen, sus hijos: el sol, la luna, los planetas, las estrellas, la tierra con sus monta帽as y sus r铆os, sus 谩rboles, hierbas y criaturas vivientes.

Eur铆nome y Ofi贸n establecieron su residencia en el monte Olimpo, donde 茅l la irrit贸 pretendiendo ser el autor del universo. Al instante ella le golpe贸 la cabeza con el tal贸n, le sac贸 los dientes de un puntapi茅 y lo desterr贸 a las oscuras cavernas situadas bajo la tierra.

Parece ser que no hubo dioses (pero s铆 diosas) en Europa, hasta la relativamente tard铆a invasi贸n de Creta por una flotilla de semitas patriarcales. Este hecho est谩 conmemorado en el mito de c贸mo Zeus, en forma de toro, transport贸 en su lomo a la diosa Europa, nadando desde Palestina hasta Creta. En realidad no la secuestr贸: ella era nativa de Creta y la imagen que origin贸 el mito la mostraba montada sobre 茅l como prueba de su dominaci贸n. M谩s tarde, una horda de n贸madas patriarcales de Asia Central invadi贸 Grecia y tom贸 posesi贸n del pa铆s en nombre de su poderoso dios del trueno, Zeus. Grecia era un pa铆s agr铆cola y la agricultura estaba bajo el control de la diosa Dem茅ter, 芦madre de la cebada禄. Tambi茅n estaba muy adelantado en la artesan铆a, regida por la diosa Atenea. Atenea, al igual que Hera, la diosa m谩s importante del Peloponeso, proven铆a de Libia y ten铆a un culto tot茅mico: su t贸tem era un b煤ho, el de Hera un pavo real.

Hubo un per铆odo en el cual seis estados griegos matriarcales bajo el dominio de Hera y seis patriarcales bajo el dominio de Zeus formaron una federaci贸n, pero luego estall贸 la guerra civil. El mito muestra a un Zeus impotente atado a su trono por numerosos dioses menores griegos, a instancias de la diosa Hera, pero muy pronto fue liberado por un monstruo llamado Briareo 鈥攅s decir, un grupo de aliados extranjeros de Macedonia y Magnesia. Zeus se veng贸 de sus enemigos: colg贸 a Hera de un gancho en el Olimpo con un yunque atado a sus pies y humill贸 de forma parecida a las otras deidades. Esta parece haber sido la ocasi贸n en que Atenea 鈥攓ue no hab铆a participado en la guerra鈥 fue obligada a renunciar a su control de la alfarer铆a, el tejido y la artesan铆a en general, y admitir que hab铆a nacido por segunda vez de la cabeza de Zeus como diosa de la sabidur铆a.

El equilibrio original de seis contra seis en el consejo divino de dioses y diosas, cada uno con su representante humano, fue destruido al principio de la era cl谩sica con el desplazamiento de Hestia (Vesta), la diosa del hogar, por Dioniso, dios de los misterios; las聽mujeres en el divino consejo de los dioses fueron reducidas a una minor铆a de cinco contra siete, y aunque a煤n se les permit铆a participar en sus secretos misterios femeninos, ya no tomaron parte activa en el gobierno. Los Estados hab铆an sido gobernados con tiran铆a por herencia divina y no fue hasta mucho tiempo despu茅s que un equilibrio variable de partidos pol铆ticos que depend铆an de votos, reemplaz贸 la tiran铆a. Fue Pericles el que estableci贸 el modelo. Su consejera no era ni una reina, ni una sacerdotisa, ni su esposa, sino una amante sin t铆tulo.

 

La posici贸n de la mujer empeor贸 a煤n m谩s cuando la religi贸n de los griegos, adoptada sin cambio radical por sus conquistadores romanos, y sin embargo casi ahogada por la pol铆tica, fue reemplazada por el cristianismo. El dios toro sem铆tico El, a quien Teseo el ateniense destron贸 en nombre de Zeus 鈥攃uando mat贸 el Minotauro en Cnosos鈥 hab铆a sido primero el dios de los jud铆os, luego el dios de los cristianos y despu茅s el dios de todo el mundo grecorromano. La imposibilidad, o la falta de deseo de la mujer por controlar la dominaci贸n de los hombres sobre las artes, las ciencias, la industria, las finanzas y la pol铆tica, ha permitido que se produzca ahora la m谩s reciente y la m谩s s贸rdida conspiraci贸n de palacio contra Zeus. Los dioses interesados ya no son dioses amigables o nobles, sino la chusma del Olimpo: a saber, el pseudo-Hermes, dios de la diplomacia secreta, el pseudo-Apolo, dios de la ciencia y la tecnolog铆a incontrolada, el pseudo-Ares (Marte), dios de la polic铆a secreta y la mafia militar, y Plusios, descarado dios de la fortuna que no hace nada para distribuir comida sobrante entre las gentes del mundo 鈥攁 pesar de haber sido hijo de Dem茅ter, diosa de la cebada y de Yasi贸n (curandero), y de haber sido concebido en un campo arado.

El dios cristiano, a quien esta junta de conspiradores divinos est谩 desplazando y al cual millones de hambrientos llaman en vano, no se puede defender recurriendo a las mujeres. Como Zeus, se hab铆a ganado el odio perpetuo de Hera, y como Jehov谩, hab铆a escondido su聽matrimonio con la diosa Ashera, con quien originalmente comparti贸 el templo de Salom贸n en Jerusal茅n. Los hombres est谩n perdidos sin el amor m谩gico y protector de la mujer y ambos sexos pierden poder a menos que puedan tomar refugio en las artes manuales y en el compa帽erismo constante. Las m谩quinas, que se supone asisten al hombre ahorr谩ndole tiempo, destruyen la habilidad natural y convierten al hombre y a la mujer en algo poco mejor que una m谩quina. Los placeres de antes desaparecen: muy pocas casas tienen jardines, poca gente sabe cocinar, pocos leen, pocos juegan, pocos toman paseos largos, pocos piensan por s铆 mismos, pocos tienen convicciones religiosas y pocos aman seriamente. Muy pocas artes gr谩ficas, salvo la comercial, se exhibe hoy en d铆a; casi no se escriben poemas salvo como ejercicios experimentales sobre lo incomprensible o lo obsceno; la m煤sica se escucha con demasiada frecuencia y a todo volumen por la radio y es muy poca la gente joven que a煤n puede cantar las canciones tradicionales de sus padres.

El indiscriminado uso de la invenci贸n cient铆fica sin pensar en sus consecuencias, atendiendo 煤nicamente a la ganancia comercial, est谩 envenenando la tierra, el mar y la atm贸sfera a un grado tal que amenaza con destruir muy pronto a las poblaciones de centenares de millones de individuos. 驴Qu茅 es lo que no ha ido bien? La substituci贸n del matriarcado por el patriarcado condujo a la substituci贸n del patriarcado por la democracia, de la democracia por la plutocracia y de la plutocracia por la 芦mecanarqu铆a禄 disfrazada de tecnolog铆a.

Hoy la tecnolog铆a est谩 en guerra abierta contra la artesan铆a, y la ciencia en guerra secreta contra la poes铆a. El significado original de estos t茅rminos hace ya mucho tiempo que se ha olvidado. La palabra craft (芦artesan铆a禄) en anglosaj贸n significaba 芦inteligencia禄, con crafty (芦astuto禄) como adjetivo. El vocablo era aplicado sobre todo a la destreza manual para producir objetos 煤tiles. Pero en la expresi贸n 芦artes y oficios禄, el vocablo 芦oficio禄 toma una posici贸n menos importante porque 芦arte禄, su equivalente normando-franc茅s,聽abarcaba la producci贸n de una gama de objetos m谩s nobles, de la misma manera que la palabra sajona 芦taburete禄 (en alem谩n stuhl) lleg贸 a significar una silla humilde sin respaldo, mientras que 芦silla禄 (en griego kathedra) era lo que la nobleza normando-francesa usaba como s铆mbolo de su propia importancia 鈥攗n taburete con respaldo, con brazos y reposapi茅s. Esta distinci贸n social entre el taburete y la silla a煤n existe; se le ofrece a uno el taburete del arrepentimiento o el taburete del tonto, pero tambi茅n la c谩tedra de filosof铆a.

Tecnolog铆a es un nombre griego compuesto que significaba originalmente 芦el tema de la artesan铆a禄 pero que ahora significa 芦la aplicaci贸n de la mec谩nica a la manufactura禄; la 芦manufactura禄, que en un principio significaba 芦hecho a mano禄 y casi siempre implicaba labor dura, ha llegado a abarcar la producci贸n de bienes por medios casi totalmente mec谩nicos. As铆 pues, un su茅ter hecho en la casa ya no puede llamarse una manufactura 鈥攅s un producto artesanal. En cuanto a la guerra secreta entre la ciencia y la poes铆a, uno debe estudiar sus significados originales para que tenga alg煤n sentido. Ciencia, que significa el arte de saber, es el equivalente lat铆n de la palabra griega 芦filosof铆a禄 que significa 芦amor a la sabidur铆a禄. Y poes铆a (es extra帽o el n煤mero de cient铆ficos que lo ignoran) proviene del verbo griego poiein, que significa 芦hacer禄 o 芦fabricar禄, lo cual explica maker, la antigua palabra anglo-escocesa para poeta, como el famoso Lament for the Makers de Dunbar.

La verdadera poes铆a hace que ocurran cosas. Muchos poetas j贸venes e ignorantes habr谩n le铆do la Po茅tica de Arist贸teles esperando encontrar all铆 una discusi贸n sobre la teor铆a po茅tica; pero naturalmente Plat贸n, el maestro de Arist贸teles, hab铆a desterrado a todos los poetas de su rep煤blica ideal y pretend铆a que el mito po茅tico griego era algo sin sentido, y no historia antigua tribal o c铆vica cristalizada en una forma dram谩tica. Por eso la Po茅tica de Arist贸teles discute lo que se hace o lo que se deber铆a hacer para que las cosas sucedan 鈥攑or cualquier medio menos el po茅tico. El poder de la verdadera poes铆a,聽al contrario de la versificaci贸n acad茅mica, es de una clase tal que los cient铆ficos no lo pueden reconocer: probablemente porque el poema, cuando alcanza un grado intenso, funciona en la quinta dimensi贸n, independientemente del tiempo. Varios descubrimientos matem谩ticos conocidos, tales como los cuaternios de Rowan Hamilton 鈥攊dea que se le ocurri贸 repentinamente un d铆a mientras cruzaba el parque F茅nix en Dubl铆n鈥, derivan claramente de un pensamiento pentadimensional; no est谩n construidos sobre ninguna teor铆a parecida sino que dan un salto hacia el futuro. Sin embargo, los cient铆ficos desechar铆an como 芦il贸gico禄 un proceso similar durante la escritura de un poema: es decir, que el poema resultante no tiene un sentido en prosa lo suficientemente claro como para permitir una traducci贸n exacta a otro idioma.

Hace algunos a帽os fui invitado a dar el Discurso de Blashfield en Nueva York y tom茅 como tema la baraka, el sentido musulm谩n de santidad que se adhiere a los edificios o a los objetos despu茅s de a帽os de uso amoroso por gente de buen coraz贸n. Baraka puede parecer un tema tonto o sentimental pero poca gente pr谩ctica negar谩 que domar una guitarra nueva, una m谩quina de escribir o un coche y, por as铆 decir, humanizarlos para que no nos decepcionen, requiere mucho tiempo, incluso si hemos usado un predecesor de la misma marca durante a帽os. Un ingeniero de barcos, especialmente si es escoc茅s, a menudo establece una relaci贸n tan amistosa con sus m谩quinas que estas de alg煤n modo contin煤an funcionando despu茅s de haber sido da帽adas casi irremediablemente.

La ciencia ha llegado a fomentar la creencia en que si organizamos nuestra vida civilizada, cada ciudadano podr谩 disfrutar del mismo abanico mec谩nico de amenidades, y tener todo el tiempo libre que necesite: un tiempo libre que ahora generalmente ya no se pasa yendo a los pubs, a los cines o a las salas de variedades, sino oyendo la radio y viendo la televisi贸n en casa. En alianza con la ciencia y el dinero, la tecnolog铆a produce millones de objetos id茅nticos y聽espiritualmente muertos, que por regla general tardan mucho m谩s tiempo en humanizarse de lo que se espera que duren; mientras que los oficios no mec谩nicos, ejercidos por individuos o por un grupo muy unido, producen objetos que contienen elementos de vida.

Lo peor que uno puede decir sobre la ciencia moderna es que carece de conciencia unificada, o por lo menos que se le ha obligado a aceptar el poder de Mamm贸n. Mamm贸n 鈥攐 por lo menos el Mamm贸n de la perversidad talm煤dica鈥 explota los descubrimientos de la ciencia para beneficio de financieros internacionales, permiti茅ndoles acumular m谩s y m谩s dinero con la esperanza de controlar finalmente todos los mercados y los gobiernos del mundo. En tiempos antiguos, el uso de un descubrimiento cient铆fico estaba muy bien protegido por motivos sociales 鈥攕i no por los propios cient铆ficos, entonces por sus gobernantes. As铆 pues, la m谩quina de vapor inventada en el Egipto ptolemaico, que serv铆a para bombear agua hasta la cima del famoso faro en la isla de Faros, pronto fue abandonada, aparentemente porque fomentaba la pereza entre los esclavos 鈥攓uienes previamente hab铆an subido por la escalera del faro cargando odres de agua. Lo mismo ocurri贸 con la temprana invenci贸n del molino de agua para moler el trigo. Permaneci贸 sin ser explotado por los romanos por las mismas razones que las de la bomba de Faros: hasta entonces, el trigo hab铆a sido molido manualmente por los esclavos. A煤n m谩s notable fue la invenci贸n medieval de la energ铆a el茅ctrica por los suf铆es de Bagdad y su abstenci贸n de utilizarla comercialmente para dar luz, calefacci贸n y fuerza, por miedo a que interfiriese con las artesan铆as tradicionales. Podemos citar el relato de Suetonio, de c贸mo un inventor an贸nimo fue a ver al emperador Tiberio y le ofreci贸 ense帽arle una nueva clase de vidrio. Dej贸 caer un pedazo al suelo de m谩rmol frente al trono de Tiberio, como por accidente. Cuando el pedazo rebot贸, Tiberio le pregunt贸 al hombre si hab铆a divulgado el secreto de su fabricaci贸n a alguien y si era as铆, a qui茅n. El hombre jur贸 que solo 茅l lo sab铆a y Tiberio lo聽conden贸 a muerte diciendo que esta clase de vidrio ser铆a tan valiosa para la fabricaci贸n de joyas y vajillas que el valor del oro se depreciar铆a r谩pidamente y alterar铆a la econom铆a imperial.

Los aztecas mexicanos eran muy ingeniosos y conoc铆an la rueda. La usaban en los juguetes de los ni帽os, pero la prohib铆an en los caminos por miedo a que pudiese facilitar un ataque sorpresivo contra la capital. Y aunque las piedras de las pir谩mides medievales, cerca de la ciudad de M茅xico, han sido cortadas con tal precisi贸n que solo pudo hacerse con el uso de rayos l谩ser, este secreto no fue divulgado a los conquistadores espa帽oles y han tenido que pasar cinco siglos para descubrirlo de nuevo.

No hubiera sido necesaria la guerra entre la ciencia y la poes铆a, ni entre la tecnolog铆a y las artes, si el poder del dinero no hubiera forzado a tantos cient铆ficos y tecn贸logos pobres y cansados a romper con lo que deber铆a haber sido el juramento hipocr谩tico de usar sus talentos solo en beneficio del ser humano. El poder del dinero tambi茅n aterroriza ahora a los peri贸dicos m谩s importantes del mundo. Hace poco trat茅 de descifrar la decisi贸n de la compa帽铆a R铆o Tinto-Zinc/Torio de marcar con estacas un terreno en el parque nacional de Snowdonia 鈥攗n distrito de antiguas tradiciones po茅ticas鈥 para la miner铆a de un cobre de muy bajo grado, aunque el RTZT ya ten铆a 900 millones de toneladas de cobre de alto grado en la isla de Bouganville de Nueva Guinea. Sin embargo, cuando cit茅 un reportaje que hab铆a salido en The Times hac铆a veinti煤n a帽os (27 de agosto de 1950) sobre el alto contenido de uranio en las piedras de Dolgellau, lo cual explicaba claramente el proyecto de RTZT, ning煤n peri贸dico de Londres, ni siquiera el Times, lo public贸. 驴Quiz谩 una censura de la seguridad? Las cifras eran: 2.8 partes por tonelada de 贸xido de uranio presente en un mill贸n de toneladas de piedra鈥 El Times rehus贸 publicarlo alegando que sus abogados consideraban la carta difamatoria. Cuando les ped铆 detalles, se negaron a d谩rmelos.聽

脷ltimamente el mismo poderoso grupo empresarial ha obtenido una base legalizada en la Regi贸n de los Lagos de Inglaterra, campo abierto con asociaciones po茅ticas m谩s recientes, pero no s茅 cu谩les son los minerales o la tierra valiosa que se proponen extraer. En todo caso, aqu铆 vemos a la ciencia, manipulada por Mamm贸n, trabajando secretamente contra la poes铆a, que es como empez贸 esta discusi贸n.