Versiones de Francisco Ide

Juntos reuniendo los huesos

 Para Peter Orr

 

Cuando todas las habitaciones de la casa
están llenas de humo, no es suficiente
decir que un ángel se ha dormido en la chimenea

1. una noche en el granero

El cadáver del venado cuelga de una viga.
Envuelto en frazadas un niño vigila
desde un montón de heno suelto. Entonces duerme

y sueña con una muerte que se avecina:
dentro de él hay pequeños huesos
diseminados en un terreno, entre la bardana y el pasto muerto.
Él pasará su vida caminando por ahí
reuniendo y juntando los huesos.

Las palomas susurran en los aleros.
A sus pies, el pastor alemán
chasquea sus mandíbulas mientras duerme.

2.

Un padre y sus cuatro hijos
corren por una pendiente hacia
el ciervo que acaban de matar.
El padre y dos hijos llevan
rifles. Se ríen, se empujan
y se dicen bromas.
Un arma se dispara
y el hermano más joven
cae al piso.
Un niño con un rifle
está a su lado,
gritando.

3.

Me agacho en la esquina de mi habitación
mirando fijo el vaso
en mi mano; muy abajo
lo veo ahogándose en el aire.

Afuera hojas con aspecto de bocas
forman un charco negro
bajo un árbol. Los caracoles se deslizan
ahí, pequeños cisnes de la muerte.

4. fumar

Algo ha tapado la chimenea
y toda la casa se llena de humo.
Salgo y miro hacia el techo
pero no puedo ver nada.
Vuelvo adentro. Todos lloran,
caminando de habitación en habitación.
Les lloran los ojos. Este humo
convierte a las personas en sombras.
Incluso después de que se haya ido
y se hayan ido las lágrimas
lo oleremos en las almohadas
cuando nos acostemos a dormir.

5.

Vive en una casa de cristal negro.
A veces lo visito y hablamos.
Mi padre dice que está muerto
pero ¿qué significa eso?
Anoche encontré a un niño
durmiendo en un nido de huesos.
Tenía una cicatriz roja, con forma de hoja
en la mejilla.
Lo levanté y lo llevé conmigo
aunque no sabía a dónde iba.

6. el viaje

Cada noche me arrodillé sobre una losa de mármol
y froté la sangre.
Me lavé durante años y sigue ahí.
Pero esta noche, los huesos en mis pies
comienzan a arder. Me levanto
y comienzo a caminar y la losa
aparece bajo mis pies con cada paso,
un camino blanco tan largo como tu cuerpo.

7.  la distancia

Era invierno, yo tenía ocho años, un caballo
se resbaló en el hielo rompiéndose una pierna.
Padre tomó un rifle y un tarro de gasolina.
Yo estaba en la carretera al atardecer y observé
el cadáver ardiendo en el pasto lejano.

Tenía doce años cuando lo maté;
sentí mis propios huesos arrancados de mi cuerpo.
Ahora tengo veintisiete años y camino
junto a este río buscándolos.
Se han convertido en un puente
que se arquea hacia la otra orilla.

 

Autorretrato a los veinte

Me situé en mi interior
como un árbol muerto o una torre.
Tiré la cuerda
de pelo trenzado
y muy por encima de mí
sonó una campana de hojas.

Porque mi mano
apuñaló a su hermano,
dije: que sea piedra.

Porque mi lengua
habló con dureza, dije:
que sea polvo.
Y todavía
eso no era la muerte, pero
su cuerpo en un vestido verde
la anhelaba. Esa es la razón
de que me quedara días en el campo
hasta que el pasto se volvió negro
y llegó la lluvia.

 

La canción del mendigo

Acá hay una semilla. Comida
para una semana. Un cráneo de vaca
en pasto; el cuarto trasero
donde estuvo el cerebro:
cabaña espaciosa para mí.

Pequeño entonces, y más pequeño.
Deseo mantenerme vivo
y ser no más grande
que una astilla
alojada en mi propio corazón.

Y si el corazón es una roca
lo golpearé con este tarro
de lata y comeré las chispas
siempre gritando, siempre
gritando por más

 

Nota para mí

recuerda
lo que Emerson dijo
de Thoreau―
Que amaba todo lo bajo
en la naturaleza:
ratas almizcleras
y grillos, ventosas
y ranas.
No estrellas.

Canciones de lo carnal,
canciones de lo que somos.

 

+ Gregory Orr (1947) es un poeta estadounidense. Ha publicado más de 10 libros de poesía además de ensayos, críticas y memorias. Su poesía se caracteriza por ser concisa, personal y de gran precisión visual. El hecho de que mató accidentalmente a su hermano a muy temprana edad, y el ser violentamente encarcelado y golpeado casi hasta la muerte durante el movimiento por los derechos civiles influyeron en su visión de la poesía como un poder transformador: “Creo en la poesía como una forma de sobrevivir al caos emocional, las confusiones espirituales y los eventos traumáticos que vienen con la vida”.
+ Francisco Ide Wolleter (1989), ha publicado Observatorio (2011), Yakuza (2014), Poemas para Michael Jordan (2014), Antología del amor de Claudia Schwartz (2016) y Iceberg (2017). Tradujo el libro Billy the kid y otros poemas de Jack Spicer.
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