Selección y traducción al español de Ricardo Vivallo. Poemas extraídos del libro “170 poemas chinos”, de Arthur Waley.

 

Las tórtolas se arriman a los árboles de mi patio,
el fénix deambula entre nubes sin rumbo.
¿Cómo podrían ellos ver a esa ave solitaria
que vuela tan alto batiendo las alas sin compañía?
La muerte es el curso natural de las cosas,
pero la disolución es el caos.

*

Cuando el claro rocío se cristaliza en dura escarcha,
las plantas florecientes se vuelven tallos marchitos.
¿Qué hombre respetable, habiendo comprendido esto,
puede tolerarlo?
Cabalgando nubes, yo clamaré al Pino Rojo y al Príncipe Qiao,
inhalando y exhalando, por los siglos de los siglos.

*

Hacia el sudeste se halla el Monte Guye,
las aguas del río Fen descienden por sus laderas.
Seis dragones tiran de un carruaje de vapor,
su toldo de nubes cubre la Red del Cielo.
Cuatro o cinco de los Inmortales
deambulan libremente y en paz por habitaciones floridas.
Su descanso es perfectamente puro y calmo,
inhalando y exhalando producen el rocío y la escarcha.
Bañándose en el Abismo Escarlata,
resplandecen bajo los rayos del sol y la luna.
¿Cómo puedo yo descansar en La Terraza Para Alcanzar Lo Divino?
Deambulando por ahí, me alejo, elevándome.

*

El Curso De Las Cosas tiene un principio establecido:
nada es permanente en el camino de la vida y de la muerte.
La astucia y la inteligencia pueden producir diez mil argucias,
pero esta Gran Esencia no altera su curso.
¿A quién le han ganado estos zalameros
que miran todo con tanta arrogancia?
Conducen finos carruajes y montan buenos caballos,
o yacen en sus sillones, engullendo sus grasosos alimentos,
y vestidos con batas de suave gasa,
en sus profundos aposentos, se entregan a ociosos placeres.
¿Acaso no ven las flores al atardecer,
cómo se agitan y caen
a un costado del camino?

*

Grandes preocupaciones confunden mis propósitos,
estoy ansioso e inquieto, siempre alarmado.
Mi libre deambular aún no ha terminado
cuando súbitamente el fulgor carmesí se hunde en el oeste.
Hay grillos en la puerta y las ventanas,
las cigarras cantan en el patio.
Mi corazón no ha encontrado alguien a quien amar,
¿quién puede entender lo que siento?
Desearía ser un pájaro entre las nubes,
para cantar mi tristeza por miles de kilómetros.
El hongo se extiende sobre la isla de Yingzhou,
donde habitan los inmortales;
deambulando lejos, viviría para siempre.

 

+ Ruan-Jí (210-263) fue un poeta y músico chino, uno de los siete sabios del bosque de bambú, eruditos que se reunían de noche en un bosque de bambú para recitar sus poemas y canciones, además de decarse al disfrute de la cerveza, la libertad personal, la espontaneidad y la celebración de la naturaleza, evitando la política a toda costa.
+ Ricardo Vivallo (Santiago, 1984) escritor y artista visual, es fundador y editor de Libros Tadeys, sello independiente dedicado a la poesía y la narrativa contemporánea. En 2015 ganó la beca de creación del Fondo del Libro y fue finalista de los Juegos Literarios Gabriela Mistral; en 2016 obtuvo el primer lugar en el concurso de cuentos de revista Paula y en el XIII concurso Stella Corvalán, género poesía. Publicó el libro Cuaderno de Guayaquil con Saposcat.
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