Un lujo sin propósito (2017) es el segundo disco de Purpurado de Charol, banda que en esta entrega muestra un vuelco en su sonido, ganando carácter e intensidad. Un disco que merece ser atendido por todos los que busquen sonidos desgarrados y no productos sonoros. 
+Texto: Michel Leroy
+Arte de la portada: Fabián Barraza

El disco comienza sigiloso, una guitarra con opaco delay, un sonido cálido, el bajo y batería, sutiles, desplegando un armonía intensa y emotiva. El pulso sube y entra la voz de Felipe Moyano, que en una jugada muy despierta deja el inglés del disco anterior, por una lúcida lírica en español. Y sube la intensidad, entran sonoridades electrónicas, voces subterráneas, la calidez del sonido persiste, el pulso aumenta, la voz se suelta, y se intensifica en efectos. Ya al segundo tema, “Jugar a Partir Cabezas” queda claro que Purpurado volvió más sombrío e intenso. En “Agente del poder” las guitarras se distorsionan, un cierto dejo a hardcore melódico deriva a un trance tribal que revienta en un noise rock brutal, donde la batería se suelta hasta volver al punkrock de ritmos inusuales, en un notable trabajo rítmico.

Hay una jovialidad sombría, creo que se siente como una resaca en primavera. “Sonrisas al acecho” cae a un siniestro temple post-punk, que cobra un vuelo más distorsionado, como un Parálisis Permanente, pero más reventados y ruidosos, la canción explota y las guitarras se sueltan de manera salvaje y expresiva, y la vuelta al punk, que ya es una jugada particular de EPDC. “De Moral y Perversión”, retoma la animosidad del disco debut, y dando un giro introspectivo al disco.

Este “Lujo sin Propósito”, realmente se levanta como un disco que viene desde las entrañas, no es un producto sino una manifestación, intensa, jugada, expresiva y con carácter. Sin duda han desatado un enérgico demonio, sobre el que se abre una tremenda expectativa.

Puedes escuchar el disco en el sitio de la banda y a continuación: